
Originalmente, de Souza fue detenida en febrero pero salió en libertad antes de que iniciara el juicio en su contra. La doctora, había reunido un equipo de médicos y colaboradores quienes bajo sus órdenes administraron dosis letales de diversos medicamentos y alteraron los niveles de oxígeno de los pacientes para causarles la muerte. Tales acciones, se efectuaron contra la voluntad de los pacientes y sus familiares.
Hasta ahora, siete personas más han sido procesadas por este crimen y de Souza se ha declarado inocente, su defensa insiste en que demostrarán que las decisiones de su cliente están basadas en procedimientos médicos.
Mario Lobato, el médico que está analizando el caso, declaró a CNN que el número de muertes provocadas por de Souza podría ser mucho mayor, actualmente su equipo analiza más de 1700 expedientes.
Brenda.Colon@sandiegored.com