San Juan, 28 jul (EFE).- La organización "Saveagato" trabaja desde hace años para frenar por medio de la esterilización la sobrepoblación gatos en el Viejo San Juan, el pequeño casco histórico de la capital.
La presidenta de la organización, Marien Rodríguez, dijo hoy a Efe que "Saveagato" inició su andadura en 2004, cuando las autoridades municipales amenazaron con acabar con una plaga de cientos de gatos que había comenzado a perjudicar el turismo.
A mediados de la pasada década, la colonia de gatos alcanzó límites hasta entonces desconocidos -cerca de 400 ejemplares- en un área que según cuenta la leyenda está poblada por estos pequeños felinos desde hace 5 siglos, cuando llegaron en los barcos de los conquistadores españoles.
Rodríguez apunta que sea cierto o no que los gatos llegaron al Viejo San Juan de esa forma, el Ayuntamiento decidió intervenir ante el temor de que los cientos de animales asilvestrados disuadieran a los turistas de pasear por algunas de las zonas más representativas del área.
"Las amenazas de matar a los gatos nos empujaron a poner en marcha 'Saveagato'", cuenta Rodríguez, que desde hace dos años está al frente de esta organización que brinda refugio temporal y esteriliza a los gatos asilvestrados del casco histórico como forma de controlar su rápida reproducción.
Rodríguez explica que "Saveagato" no está concebido como un refugio para estos animales, sino que su fin es atrapar, esterilizar y soltar de nuevo a los gatos en las calles, aunque, en ocasiones, se ven obligados a dar acogida a los ejemplares en peores condiciones de salud.
La activista asegura que "Saveagato", ubicada en una pequeña construcción propiedad del "Natural Park Service", realiza la labor de la que se debería encargar el Centro de Control de Animales de San Juan dependiente del ayuntamiento de la capital.
"Se trata de una cifra muy elevada de gatos para un espacio muy pequeño", aclara sobre el barrio histórico de la capital, de una superficie de solo 6,8 kilómetros cuadrados habitada por 8.000 vecinos.
La responsable de "Saveagato" subraya que, a veces, se ven desbordados por la llegada de nuevos animales al local, dado que muchas personas utilizan el Viejo San Juan para abandonar a sus gatos a la espera de que la organización se haga cargo de ellos, lo que empeora todavía más la sobrepoblación de la zona.
"Nuestra labor es, en ocasiones, de ayuda a los animales", repite, tras recordar como hace dos años desaparecieron de las calles 20 ejemplares, sacrificados nadie sabe todavía por quién.
Relata que en otras ocasiones han recogido gatos con señas de tortura y de envenenamiento.
La labor de "Saveagato", que acoge de media en sus instalaciones a una media de 20 ejemplares, no es fácil, ya que el presupuesto de la organización es de cerca de 4.000 dólares mensuales, que, no sin dificultades, se recaudan a partir de donaciones.
"Cada semana solo en veterinarios nos gastamos unos 300 dólares", dice, tras recordar que esterilizar a cada gato -macho o hembra- cuesta una media de 50 dólares.
Rodríguez aclara que la esterilización de los animales es la única manera de frenar su reproducción, ya que las hembras comienzan a parir a los 6 meses y pueden tener hasta cuatro camadas de hasta 7 cachorros por año.
Los 20 voluntarios de "Saveagato" devuelven a los gatos al mismo punto donde fueron recogidos, que después se pueden alimentar en las distintas "estaciones" repartidas por todo el Viejo San Juan en las que de forma permanente la organización deposita alimento para los felinos.
Dice que la gente no es consciente de que los gatos son fundamentales para controlar la población de ratas, ratones y cucarachas del casco histórico sanjuanero y que en la década de los setenta, cuando se les mató de forma masiva, aumentó de forma exponencial la cantidad de roedores en la zona.
"Saveagato", que cuenta en internet con la dirección www.saveagato.org, busca constantemente aportaciones desinteresadas para continuar con su labor de ayuda a estos animales.