El fin de semana pasado, el Papa Francisco volvió a romper tradiciones eclesiásticas, al dejar de lado los temas religiosos durante el servicio dominical y enfocarse al conflicto que ha protagonizado Siria.
"Mi corazón está herido por lo que está ocurriendo en Siria y angustiado por lo que se ve en el horizonte", mencionó Francisco.
Además de condenar el uso de armas químicas y llamar a un acuerdo internacional, anunció que encabezará un día de ayuno y oración a nivel mundial en favor de la paz. Esto tendrá lugar el próximo 7 de septiembre.
"Está el juicio de Dios y el juicio de la historia sobre nuestras acciones, de donde no hay escape", declaró el líder de la iglesia católica.
"El mundo necesita ver gestos de paz y escuchar palabras de esperanza y paz" añadió, mientras invitaba a una jornada de oración de 7 de la tarde a la media noche en la Plaza de San Pedro.
El Papa Francisco invitó a católicos y gente de cualquier otra creencia a unirse a la acción, de tal manera que pudieran pedir por la paz en Siria y en cualquier lugar del mundo donde hubiera conflicto.
Brenda.Colon@sandiegored.com