Algo que siempre ha caracterizado al Papa Francisco es su humildad y cercanía con la gente.
Este miércoles, al terminar la audiencia general, el Papa se acercó a saludar a los asistentes, entre ellos se encontraba un joven con discapacidad, traía puesta una camisa del jugador argentino Lionel Messi, el joven saludó al Papa y le preguntó que si podría subir a su vehículo.
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Para sorpresa de todos, el Papa accedió, le permitió sentarse en el papamóvil y el niño giró la silla sobre sí misma.
Este es un hecho nunca antes visto, los asistentes no pudieron contener su admiración y comenzaron a aplaudir, algo que parece tan pequeño pudo hacer la diferencia en la vida de un joven, con una simple pregunta.
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