Perreira se encargó de cuidar y quitar el residuo negro del pelaje del ave, el cual tardó en retirar por completo en una semana. Después de 11 meses, cuando mejoró por completo, el brasileño dejó a Dindim en el mar para que regresara a su hogar.
Meses más tarde, sucedió algo que sorprendió al hombre, Dindim regresó a la isla y fue a la casa de Perreira. De acuerdo con Daily Mail, el pingüino pasa ocho meses con el brasileño y el restante en la costa de Argentina y Chile. Alrededor de ocho mil kilómetros nada Dindim para llegar a lado del hombre.

Foto: Daily Mail
"Amo al pingüino como si fuera mi propio hijo y creo que él también me ama. Cuando me ve, él mueve su cola como un perro y hace ruidos. Nadie más lo puede acariciar. Los muerde si lo intentan."
Este encantador pingüino lleva cuatro años haciendo lo mismo "cada año llega más afectuoso y parece que está feliz de verme" comenta Perreira. Algunos expertos señalan que probablemente el Dindim cree que el hombre es parte de su familia y un pingüino, por ello tienen este tipo de relación tan afectiva.
Vía Daily Mail
Más noticias en SanDiegoRed.com
Sigue a San Diego Red en Facebook y Twitter.
ariday.ortega@sandiegored.com
[/p]