Luego de la tradicional misa dominical, el Papa Francisco hizo un llamado a cristianos y musulmanes a respetarse mutuamente. Durante el servicio dominical, el Papa había hecho referencia a la conclusión el Ramadán, el mes de ayuno de los musulmanes.
"Como he escrito en mi mensaje por esta circunstancia, deseo que cristianos y musulmanes se comprometan para promover el respeto recíproco, especialmente a través de la educación de las nuevas generaciones".
De nueva cuenta, Francisco hizo gala de su peculiar manera de ser, misma que ha impactado no solo a la comunidad católica, sino también al mundo entero.
Otra parte del mensaje dominical, giró en torno a la búsqueda de dios y su amor, ya que en palabras del Papa Francisco "el amor de Dios el que da sentido a los pequeños compromisos diarios y ayuda a afrontar las grandes pruebas".
Brenda.Colon@sandiegored.com