El templo de Quechula fue construido por monjes dominicos y abandonado entre 1773 y 1778 después de que una plaga devastara toda el área. En la década de los 60, lo que quedaba de Quechula fue completamente sumergido cuando el gobierno mexicano decidió construir la presa de Malpaso, cerca del Río Grijalva.

El Grijalva se encuentra en estado crítico hasta el momento, ya que el fenómeno de El Niño ha provocado una disminución en las lluvias en esta zona que está acostumbrada a presenciar lluvias tropicales frecuentes.
La última vez que se vio algo parecido fue en el 2002 cuando se reportó que las reservas de agua estaban considerablemente bajas. Los turistas pudieron caminar entre los restos del templo y se llevó a cabo una misa ceremonial.

Vía Discovery Channel, El País
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