La Asamblea Legislativa de la Ciudad de México incluyó en el artículo 220 del Código Fiscal 2017 que los prestadores de servicio como Uber y Cabify, deberán pagar una cuota anual que asciende a los mil 714 pesos.
Este impuesto deberá ser cubierto por los choferes o en este caso los administradores que presten servicio público, mercantil, privado y particular de transporte de pasajeros, siendo esta la primera ocasión en que se deba realizar este pago.
La nueva cuota se calificó como "necesaria" en la exposición de motivos de la iniciativa con proyecto de decreto del Código Fiscal, enviada por la Secretaria de Finanzas al órgano legislativo.
"Se estima necesario formar de manera expresa el cobro de los derechos por la expedición del permiso para la prestación del servicio privado de transporte con chofer que proporcionen las personas morales que operen y/o administren por sí mismas o a través de subsidiarias, aplicaciones para el control, programación y/o geocalización en dispositivos fijos o móviles, para contratar dichos servicios, para evitar interpretaciones innecesarias", señala.
Actualmente en la ciudad de Tijuana se empieza a plantear una regularización de este servicio, pues ha ocasionado gran controversia al remolcar vehículos de choferes de Uber y Cabify con la noción de no contar con un permiso para realizar las operaciones.
Esta propuesta de la Ciudad de México podrá ser la futura referencia para la regularización del servicio de transporte privado en las distintas ciudades del país donde se ofrezca.
Con información de El Universal
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