
La Santa Muerte es el esqueleto de una mujer cubierto por un manto y sosteniendo una guadaña. Quienes la veneran aseguran que es muy milagrosa y sobre todo protectora, recibe peticiones positivas como de amor, suerte, dinero y como mencionamos protección, pero también peticiones malintencionadas que pueden causar daños a terceros.
Por eso, diversas iglesias la rechazan y condenan su veneración, considerándola diabólica, su culto se ha vinculado a grupos de delincuentes como narcotraficantes, asaltantes o personas que se dedican al ambulantaje, piratería y comercio informal. Sin embargo, el culto a la muerte en las culturas prehispánicas no es algo nuevo.

El Cardenal Ravasi llegó al punto de decir que el idolatrar esta imagen es denigrante, esta declaración la hizo el miércoles en la Ciudad de México.
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