Se dedica a mantener su castillo de arena, juega golf en la playa, pesca, y lee libros, todo sin pagar un alquiler. Su vivienda cuenta con apenas 3 metros cuadrados de espacio.

El hombre es conocido como "el rey de la playa", y se gana la vida dando gusto a los visitantes quienes siempre quieren una foto con él, quien viste una corona y un cetro, haciendo honor a su apodo.
Marcio describe que la única desventaja de vivir en su castillo es que la arena retiene mucho el calor, por lo que a veces le es difícil dormir adentro en la noche.
Vía Daily Mail