El joven acudió a la tienda de mascotas en septiembre del 2016, con el propósito de comprar un hámster para luego quitarle la vida, según se explicó en un comunicado la Fiscalía comarcal de Lisboa.
“Apretó el animal con fuerza hasta desmembrarlo, con lo que le causó sufrimiento y, así, le provocó la muerte“.
Después lo metió en una bolsa y una caja de zapatos, tiempo más tarde fue capturado en la estación de tren del Metro de Lisboa, por agentes de la Policía de Seguridad Pública (PSP).
“Con la caja en su posesión y todavía con las manos ensangrentadas”.
Fue condenado por una multa de 9000 euros por el maltrato animal y además se le prohibió tener mascotas durante tres años.

¿Creen que fue castigo suficiente?