El sur de California se encuentra en alerta debido a la presencia de cientos de “moscas negras” que han invadido el Valle de San Gabriel, generando preocupación en la comunidad debido a las molestas picaduras de estos insectos.
De acuerdo con el medio L.A. Times, localidades como Altadena, Azusa, Glendora y Monrovia, ubicadas al pie de la montaña, han reportado una cantidad muy alta de estos ejemplares, alterando la vida cotidiana en la región.
El Distrito de Control de Mosquitos y Vectores del Valle de San Gabriel anunció que está llevando a cabo labores de tratamiento en ríos y arroyos, lugares que propician la cría de este tipo de moscas.
Por otro lado, las autoridades atribuyen esta problemática a una combinación de problemas ambientales. Asimismo, advirtieron que los efectos de estos esfuerzos podrían tardar semanas en dar resultados, ya que la magnitud de la plaga es amplia.
Entre los factores que pudieron motivar esta crisis se encuentran el aumento de temperaturas, así como el mayor caudal de agua en la zonas, condiciones favorables para el desarrollo de estos insectos.
Recordemos que la invasión de las moscas negras coincide con el inicio de la temporada cálida en la entidad, incrementando aún más la preocupación de autoridades y residentes de la región.
Los ejemplares necesitan de sangre para sus huevos, por lo que priorizan la obtención de ésta a través de molestas picaduras en el área de la cabeza, los ojos e incluso el cuello.
Si bien, las picaduras no transmiten enfermedades ni son mortales, suelen causar reacciones intensas tales como inflamación, picazón y enrojecimiento.