Un sacerdote de Chicago, protagonizó un acto público significativo en defensa de personas migrantes y del carácter inviolable de los templos religiosos frente a operativos federales de inmigración.
Este sábado, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) intentaron ingresar a la Catedral del Santo Nombre en el centro de Chicago, presuntamente para detener a migrantes que buscaban refugio en ese lugar. Ante la presencia de los agentes, el sacerdote se posicionó en la entrada del templo y exigió que se respetara el carácter sagrado del recinto religioso, negándoles el acceso sin la presentación de una orden judicial válida.
Tras un breve enfrentamiento verbal, los agentes se retiraron sin realizan detenciones. El gesto fue interpretado por feligreses y defensores de inmigrantes como una fuerte señal de apoyo de la Iglesia Católica hacia las comunidades migrantes frente a las redadas federales.
La Arquidiócesis de Chicago ha enfrentado un aumento de operativos migratorios en las últimas semanas, lo que ha generado preocupación entre comunidades vulnerables y líderes religiosos. El acto del padre se suma a declaraciones previas, quien había expresado que la Iglesia “está con los migrantes” y que las redadas y detenciones “hieren el alma de la ciudad”.
El cardenal ha pedido a los sacerdotes de su arquidiócesis que no permitan la entrada de agentes federales de inmigración sin una orden judicial y que contacten a los servicios legales de la arquidiócesis si se enfrentan a esa situación, aunque ha aclarado que las iglesias no han sido formalmente declaradas “santuarios” por políticas eclesiásticas internas.