COLUMNA| Menopausia: el umbral que la cultura occidental calló por años y del que ahora se habla sin parar

COLUMNA| Menopausia: el umbral que la cultura occidental calló por años y del que ahora se habla sin parar

Las mujeres entrábamos en una nueva etapa del camino, en el que éramos reconocidas por nuestra experiencia y mirada

Por San Diego Red el marzo 24, 2026

Escrito por: Tatiana Lalytia 

Terapeuta en Salud integral y Fundadora de Kaypacha Productos

Durante miles de años, la menopausia no se consideró un problema que hubiera que corregir, simplemente se atravesaba como un proceso natural en la vida de las mujeres. En las culturas ancestrales, cuando el sangrado menstrual cesaba se producía un cambio profundo; la energía vital ya no se derramaba hacia afuera, sino que volvía a su centro. No había pérdida, solo transformación. Las mujeres entrábamos en una nueva etapa del camino, en el que éramos reconocidas por nuestra experiencia y mirada.

Hoy, en cambio, la perimenopausia, la menopausia y la postmenopausia suelen presentarse como un déficit o falla. De entrada, no se distinguen las distintas facetas. Una es el umbral, la perimenopausia, los años previos a la detención de la menstruación, que es propiamente la menopausia. La postmenopausia corresponde a los años posteriores en los que el cuerpo ya se ha acostumbrado a la suspensión del sangrado.

Image

Un buen día, después de cumplir un año sin sangrar, llegamos a ese momento del que tanto se habla, la menopausia. Es un aniversario, un momento de festejo y de cierto duelo. Permanecemos en él durante el tiempo necesario a nivel biológico, hasta alcanzar el siguiente paso, que es la postmenopausia, el cual dura el resto de la vida e implica lograr el nuevo equilibrio.

Estos tres procesos se llevan a cabo por lo menos durante 30 años de nuestra vida, por lo cual es recomendable sentirnos cómodas y en armonía frente a esta realidad.

Image

En este periodo ya no dedicamos tantos recursos corporales a los ciclos menstruales, ahora los podemos encaminar a lo que verdaderamente queremos hacer y crear desde otro espacio.

En el mundo occidental, la perimenopausia se fragmenta en síntomas, se medicaliza y se convierte en un gran mercado y, en ese proceso, se pierde el sentido del tránsito completo. Hay que entender que nuestra sangre no desaparece, se condensa. Cuando el sangrado cesa, esa energía ya no sale. Se acumula y se reorganiza.

No se trata de un descontrol. Es necesario comprender que estos cambios suceden porque comienza un despertar interno, una verdad que ya no puede ignorarse.

Image

Los grandes ciclos de la vida

Muchas cosmovisiones indígenas organizan a la vida humana en grandes ciclos. A los 52 años se completa un recorrido fundamental a través del camino de los cuatro elementos y los cuatro puntos cardinales. Comenzamos a comprender mejor el mundo y nos enfrentamos a la responsabilidad de compartir lo aprendido. Por ello muchos pueblos dicen que a esa edad nos volvemos abuelos, no por parentesco sino por la capacidad de ver con otra mirada.

Cuando la mujer ya fue hija, joven, creadora, madre o sostenedora, a partir de entonces, su rol cambia y está lista para ‘maternar’ y ‘abuelear’. Ahora ya no se trata de cargar el fuego, sino de orientarlo.

Image

Las mujeres en este proceso NO somos un nicho de mercado, ¡somos un movimiento colectivo!

Millones de mujeres estamos cruzando hoy, paralelamente, la perimenopausia, la menopausia o la postmenopausia. No somos una moda, un nicho de mercado o un fenómeno aislado. Somos generaciones enteras dejando de sostener lo insostenible.

Acompañar no es corregir

Desde una mirada integrativa, esta etapa no pide silenciamiento del cuerpo, sino escucha. No todas las mujeres pasamos por lo mismo, ni todas necesitamos las mismas herramientas, ni todas deseamos transitar este umbral de la misma manera.

Image

“La verdadera medicina no es imponer un modelo, sino devolver autoridad al cuerpo, al ritmo y a la experiencia personal.” 

Imperdibles de la semana

Contenido recomendado