Una condena de 25 años de prisión recibieron dos adolescentes de parte de un tribunal federal en Estados Unidos, por los delitos de intento de asesinato, así como la muerte colateral de un compañero en Chula Vista.
El objetivo era terminar con un miembro del Cártel de Sinaloa, sin embargo resultó muerto un pandillero de su mismo grupo durante el último de tres intentos fallidos de asesinato.
El fiscal federal, Adam Gordon declaró que de acuerdo a la Ley 1391 del Senado de California, era imposible enjuiciar a los menores de 14 y 15 años, independientemente de la gravedad del delito.
Continúa leyendo: Sentencian a más de 30 años de prisión a líder de grupo de tráfico de migrantes en Texas
Reclutan a menores
En consecuencia, agregó Gordon, el Cártel de Sinaloa y los Westside Wilmas, afiliados a la Mafia Mexicana, reclutaron a los menores en consecuencia.
“La sentencia impuesta a estos adolescentes envía un mensaje claro: quienes cometan actos de violencia, sin importar su edad, serán plenamente responsables ante la ley”, declaró TJ Holland, agente especial interino a cargo de la Oficina del FBI en San Diego.
Todd W. Robinson, juez federal advirtió al dictar la sentencia, que el Cártel de Sinaloa, la Mafia Mexicana, los Wilmas del Westside y pandillas similares “deben saber que no quedarán impunes cuando un menor cometa un delito de este tipo”.
Continúa leyendo: Mexicano es sentenciado a 7 años de cárcel por tráfico de armas de fuego desde Estados Unidos
Los hechos
Andrew Núñez y Johncarlo Quintero, ambos de 15 años al momento de cometer los crímenes el 26 y 27 de marzo de 2024, se declararon culpables en diciembre de 2025 de asesinato e intento de asesinato.
Los menores admitieron que actuaban como sicarios a sueldo del Cártel de Sinaloa y esperaban recibir aproximadamente 50,000 dólares cada uno, cuando intentaron asesinar a la víctima en dos ocasiones en un lapso de cinco horas.
Núñez y Quintero pertenecían a la pandilla Westside Wilmas, afiliada a la Mafia Mexicana, y operaban en el área metropolitana de Los Ángeles.
Continúa leyendo: Sentencian a 20 años de cárcel a líder de tráfico de fentanilo con base en Tijuana
Primer intento de asesinato
El día de los hechos condujeron desde Wilmington, California, hasta un restaurante Chili’s ubicado en Chula Vista, donde la víctima cenaba con su familia.
Al momento de salir del restaurante, los adolescentes se detuvieron detrás de ellos en el estacionamiento.
Quintero salió del auto y disparó una sola bala que impactó las piernas de la víctima, luego del disparo, el arma se atascó y no pudo desbloquearla a tiempo para disparar de nuevo.
Continúa leyendo: Sentencian a mexicano a cadena perpetua por asesinato de estadounidense en Tijuana
El menor volvió al auto que conducía Núñez, quien intentó, sin éxito, atropellar y matar a la víctima, para huir del lugar.
Ataque en la casa de la víctima
Durante la madrugada del 27 de marzo de 2024, los jóvenes se presentaron en la casa de la víctima para completar el trabajo. Ahí se les unió un cómplice identificado como Ricardo Sánchez, de 28 años.
Dos familiares y un amigo de la víctima se encontraban en la casa, cuando Sánchez golpeó la puerta principal, cuando la víctima respondió, Quintero y Núñez dispararon contra él y luego indiscriminadamente contra la casa.
Continúa leyendo: Mujer es sentenciada a 20 años de cárcel por el asesinato de surfistas australianos en Baja California
Según los acuerdos de culpabilidad, Núñez y Quintero actuaron con la intención de acabar con la vida de la víctima y de cualquier persona que se encontrara dentro del área de peligro que habían planeado al atacar.
Las lesiones de la víctima
La víctima recibió disparos en la mano, el brazo y la cara, pero sobrevivió, en respuesta disparó contra los tres atacantes matando a Sánchez.
Por este homicidio, Núñez y Quintero se declararon culpables.
Continúa leyendo:
Los acusados admitieron que fueron elegidos para asesinar al objetivo del cártel porque eran menores de edad y, específicamente, solo tenían 15 años en ese momento.
Las declaraciones de los menores
Según sus declaraciones, los acusados sabían que, de ser detenidos no serían procesados como adultos según las leyes del estado de California, ya que eran menores de 16 años al momento del delito.
Entre las conversaciones que Núñez mantuvo con su coacusado tras su arresto, hablaron de no poder acogerse al programa 707 debido a su edad, es decir no estarían sujetos a la transferencia para adultos según la Sección 707 del Código de Bienestar e Instituciones de California.
Continúa leyendo: Sentencian a 10 años de prisión a sujeto que traficó con menor en tres ciudades, incluida San Diego
En febrero de 2026, un gran jurado federal acusó formalmente a los presuntos asociados del Cártel de Sinaloa, Poly Antunez, Antonio Quinones y Jovanny Enriquez, por conspirar con los adolescentes para ejecutar al objetivo del cártel.
Se consideró que eran demasiado jóvenes para enfrentar graves consecuencias legales.
La acusación los señaló por el delito de conspiración para cometer asesinato, intento de asesinato, agresión con arma peligrosa, conspiración para cometer asesinato por encargo y uso de instalaciones interestatales para la comisión de asesinato por encargo, todas en el marco de actividades delictivas organizadas.