El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habló recientemente sobre La Habana, asegurando estar en conversaciones con líderes locales e incluso planteando la posibilidad de llevar a cabo una “toma amistosa” del control de Cuba.
Sin profundizar mucho en el tema ni ofrecer detalles al respecto, el mandatario estadounidense declaró que el secretario de Estado, Marco Rubio, se encontraba en “un nivel muy alto” de diálogo con las autoridades cubanas.
A pocas horas de partir a un viaje en Texas, el presidente compartió a periodistas que se hallaban a las afueras de la Casa Blanca que el gobierno de la isla caribeña se mantenía hablando con ellos, asegurando que no están pasando por una situación muy difícil, haciendo hincapié en que podrían lograr tomar el control del país en buenos términos.
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“El gobierno cubano está dialogando con nosotros (…) No tienen dinero. No tienen nada ahora mismo. Pero están dialogando con nosotros, y quizás logremos una toma de control amistosa de Cuba (…) Podríamos muy bien terminar teniendo una toma amistosa de Cuba“, declaró el republicano.
Pese a que no habló más del tema y tras describir a Cuba como una “nación fallida”, medios en Estados Unidos han señalado que sus comentarios podrían dar a entender que el país caribeño se encuentra en un punto crítico.
Las declaraciones del mandatario se dan días después de que Cuba lanzara un ataque a una lancha con matrícula de Florida, misma que transportaba a 10 personas, la mayoría originarios del territorio en cuestión, mientras que al menos uno era estadounidense.
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Esta tripulación abrió fuego contra soldados frente a la costa norte de la isla, lo que llevó a la muerte de todos sus pasajeros, dejando heridos a miembros de las fuerzas armadas cubanas.
Recordemos que Cuba se ha convertido en tema central para Trump tras la captura del ex-presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, uno de los mayores aliados de La Habana y principal proveedor de petróleo.