Si estás harto del ruido, el tráfico y el ritmo acelerado de la ciudad, este lugar podría ser justo lo que necesitas. Dunsmuir, en el norte de California, es uno de esos destinos que parecen detenidos en el tiempo. Y sí, sabemos que no está cerca de la frontera, pero es precisamente ese tipo de lugar que vale la pena para un roadtrip.
Aquí no hay semáforos, ni filas, ni caos vial. Lo que sí hay es silencio, aire limpio y un entorno natural que domina completamente el paisaje. Es un contraste total con las ciudades más conocidas del estado.
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Naturaleza que impone
El pueblo está rodeado de montañas imponentes, algunas con nieve, y atravesado por un río que corre entre cañones. El escenario se siente más salvaje y menos intervenido, ideal para quienes buscan desconectarse de verdad.



Uno de sus mayores atractivos es la cantidad de cascadas en sus alrededores. Hay más de 10 a poca distancia, entre ellas Mossbrae Falls y Hedge Creek Falls, lo que convierte la zona en un punto poco común dentro de California.
Un destino que no es para todos
Dunsmuir no es el típico lugar turístico lleno de actividades o entretenimiento constante. Es más bien un sitio para bajar el ritmo, caminar sin prisa y observar.
Justo por eso, para muchos, termina siendo el tipo de lugar al que quieres regresar… o quedarte más tiempo del planeado.