Desde las primeras horas de la tarde, cientos de mujeres comenzaron a reunirse en Las Tijeras, donde carteles, símbolos morados, pañuelos verdes y consignas contra la violencia de género marcaron el inicio de la movilización por el Día Internacional de la Mujer.
El arranque de la marcha fue alrededor de las 3pm, durante el inicio, un club de mujeres motociclistas llamadas “Black Thunders” se hicieron presentes para hacer ruido, asegurando que en muchas ocasiones han sido testigos de cómo principalmente conductores hombres les avientan los carros solo por ser mujeres sobre una motocicleta.

Seguido de esa caravana de motos, la batucada comenzó a tocar, al grito de consignas como “Tijuana escucha, esta es tu lucha”, en donde madres e infancias, mujeres buscadoras, colectivos de neurodiversidad y las mujeres en general, comenzar a reunirse para acomodarse por órden y finalmente comenzar con dirección hacia la Glorieta Cuauhtémoc.
Durante la marcha, se escuchaban gritos desesperados, consignas expresadas con fuerza e historias que dejan huella, entre ellas, la búsqueda de Mabel Alejandra Machado Cervantes, de 21 años quien desapareció cuando viajaba de Hermosillo a Tijuana, la última vez que se supo de ella fue cuando subió al autobús, por ello su mamá se trasladó a esta ciudad para buscarla.

Por otro lado, Flor de Jesús, desaparecida el 17 de febrero del 2024 en su lugar de trabajo, familiares piden justicia y a su vez hacen un llamado a las autoridades para continuar con la búsqueda, hasta encontrarla.
La marcha continuó con destino al Monumento a Abraham Lincoln, donde integrantes del llamado “Bloque Negro” ondearon una bandera de México intervenida, en la que el color rojo fue sustituido por morado, tono asociado al movimiento feminista. Desde ese punto, el contingente avanzó hacia las instalaciones de la Fiscalía General del Estado.

En el lugar, algunas integrantes del Bloque Negro utilizaron bats de béisbol para retirar las maderas colocadas como protección en el edificio. Posteriormente, un grupo ingresó a las instalaciones, donde se observaron expedientes en el suelo y pintas en distintas superficies, acciones que las manifestantes relacionaron con su inconformidad hacia el sistema de justicia.
El contingente caminó durante un tiempo más, para regresar a la Glorieta Cuauhtémoc y posteriormente dirigirse al Palacio Municipal.
Con el paso de las horas, el contingente comenzó a dispersarse entre consignas finales, carteles en alto y abrazos de apoyo. La jornada dejó calles intervenidas, pero al mismo tiempo historias de búsqueda, exigencias de justicia y la voz de cientos de mujeres, que una vez más, salieron a las calles de la ciudad para hacerse escuchar.