La tensión entre España e Israel volvió a escalar luego de un intercambio de declaraciones entre el primer ministro israelí y autoridades del gobierno español.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, acusó a España de “difamar” a su ejército, al que calificó como “el más moral del mundo”, y anunció que ordenó excluir al país del centro de coordinación militar en Kiryat Gat.
Respuesta contundente desde España
Ante estas declaraciones, la ministra española Sira Rego respondió de forma directa: “No estamos difamando, estamos describiendo lo que son”, señaló.
Además, lanzó una acusación aún más fuerte al afirmar que Israel representa “un sistema de exterminio y crimen”, y advirtió que sus responsables deberán responder ante la Corte Penal Internacional.
Una relación marcada por tensiones
Este no es un hecho aislado. En meses recientes, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha manifestado en distintas ocasiones su rechazo a las acciones de Israel en Gaza, señalando su postura crítica frente al conflicto con Palestina.
Las declaraciones entre ambos países solo hablan de un deterioro en la relación diplomática entre ellos. Y todo esto ocurre en medio de un contexto internacional cada vez más polarizado por la situación en Medio Oriente.