El Departamento de Estados Unidos emitió una demanda el 1 de julio de 2026 a los estados de California y Virginia por leyes que el gobierno federal considera que restringen de forma inconstitucional la compra y venta de armas de fuego.
En el caso de California, el recurso legal busca frenar la entrada en vigor de la Ley de la Asamblea 1127, la cual prohíbe la comercialización de ciertas pistolas semiautomáticas. Debido a este hecho, las dos demandas se presentaron el mismo día en que dicha regulación entraba en vigor, lo que convirtió la jornada en un choque directo entre la administración Donald Trump y los dos estados gobernados por demócratas.
Por su parte, el fiscal interino Todd Blanche afirmó que el Gobierno defenderá el derecho de los ciudadanos que cumplen con la ley a poseer este tipo de armas y solicitó a los tribunales dejar sin efectos la legislación.
De acuerdo con autoridades estatales de California la intención no es retirar las pistolas Glock del mercano, sino reducir la posibilidad de que los nuevos modelos sean modificados ilegalmente para incrementar su capacidad de fuego. Además argumentan que los fabricantes saben sobre las vulnerabilidades de estos diseñados y aún así no han hecho cambios para impedir su conversión.
Ahora el Poder Judicial será el encargado de resolver la controversia, en un caso que podría ser un precedente para futuras regulaciones de armamento de fuego.