Exagente de San Diego es condenado a prisión federal por uso excesivo de la fuerza contra un detenido

Exagente de San Diego es condenado a prisión federal por uso excesivo de la fuerza contra un detenido

Autoridades detallan que el exagente agredió a un detenido en espera de juicio, causándole daños en la columna vertebral y mintió en el informe para encubrir su conducta.

Por Sonia Zavala el 8 de julio del 2026 a las 11:11 am PDT

El Departamento del Sheriff del condado de San Diego ha brindado información respecto a un caso de uso excesivo de la fuerza y encubrimiento por parte de un exagente en una prisión.

Dan 57 meses de prisión a exagente del Departamento de Sheriff de San Diego

El implicado es el exagente Jeremiah Manuyag Flores, al cual se le dictó sentencia de 57 meses de prisión por violar los derechos civiles de un detenido en espera de juicio; el oficial empleó fuerza excesiva que provocó una lesión en la columna vertebral del hombre y, posteriormente, mintió en el informe para así encubrir sus acciones.

En diciembre de 2025, el jurado declaró a Flores culpable de dos cargos que se le imputaban, entre estos la privación de derechos bajo el pretexto de la ley y la falsificación de registros en una investigación federal.

Se detalló que Flores empujó innecesariamente por la espalda mientras que el detenido tenía las piernas encadenadas y las manos atadas en cruz a la cintura; esta acción provocó que este saliera volando por su celda de detención, se estrellara de cabeza contra la pared del fondo y cayera al suelo; más tarde se le diagnosticó una fractura en la columna vertebral.

Se agregó que Flores no le brindó asistencia médica al detenido ni informó a un supervisor sobre lo ocurrido, dos requisitos que exige la Política de Uso de la Fuerza del Departamento del Sheriff. Debido a esto, el afectado, identificado como J.P., permaneció tendido en el piso de su celda junto a un charco de su propia sangre durante más de dos horas antes de que otro agente descubriera sus lesiones.

Después de que se le solicitara a Flores redactar un informe sobre lo ocurrido, incluyó diversas declaraciones falsas, entre las cuales aseguró que no se utilizó fuerza alguna contra el detenido. Además, en las imágenes mostradas en el juicio, se ve a Flores sonriendo mientras se alejaba de la celda de la víctima.

La disparidad de poder entre el acusado, quien tenía el control absoluto, y J.P., quien no podía hacer nada para protegerse, era tan grande como el océano. La única tarea del acusado era caminar con él. Aquí no hubo escalada de violencia. Aquí no hubo resistencia. El acusado no tuvo que usar fuerza alguna. Lo único que tenía que hacer era seguir caminando», declaró el fiscal federal adjunto Seth Askins.

Por último, la jueza federal de distrito Linda López, señaló que el público no puede ver lo que sucede dentro de las instalaciones carcelarias, por lo que confía en que los agentes de seguridad pública hagan lo correcto.

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