Con el fin de que la Secretaría de Educación fortalezca la atención a estudiantes identificados como generadores de conductas violentas, el Congreso del Estado aprobó una propuesta presentada por la diputada Alejandra Ang Hernández.
La iniciativa tiene como propósito mejorar la convivencia escolar y prevenir la violencia en los centros educativos.
La legisladora planteó la necesidad de consolidar lineamientos o protocolos complementarios que permitan intervenciones oportunas, formativas y preventivas.
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Acompañamiento psicológico
Además de incorporar un acompañamiento psicológico, programas de educación socioemocional y la participación activa de madres, padres o tutores.
Ang Hernández refirió que la violencia escolar representa una de las problemáticas más sensibles dentro del entorno educativo.

Debido a que afecta el desarrollo académico, emocional y social de los menores, además de propiciar entornos de temor e inseguridad que pueden derivar en deserción escolar.
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“Si bien en Baja California existen disposiciones orientadas a la prevención y atención del acoso escolar, se requiere sistematizar mecanismos específicos que garanticen un seguimiento continuo y especializado a quienes incurren en este tipo de conductas, con un enfoque restaurativo que evite la estigmatización”, indicó.
Intervención temprana a estudiantes
Asimismo, la intervención temprana con estudiantes generadores de violencia debe considerar factores sociales, familiares y emocionales asociados a estas conductas.

Lo anterior con el fin de modificar patrones negativos, prevenir la reincidencia y contribuir a la construcción de comunidades escolares más armónicas.
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Como antecedente, se refirió al caso reciente de agresión física entre estudiantes en un plantel educativo del municipio de Mexicali.
Este hecho evidenció la persistencia de este fenómeno y la necesidad de fortalecer políticas públicas integrales orientadas a su prevención y erradicación.