Luego de que él Secretario de Defensa en Estados Unidos, Pete Hegseth, declarara que los próximos días en la guerra contra Irán serán decisivos, advirtiendo que un acuerdo sería lo único que los salvaría, la nación asiática se pronunció al respecto.
La Guardia Revolucionaria de Irán respondió a la amenaza afirmando que atacarán a las sucursales de las empresas estadounidenses ubicadas en Medio Oriente, tales como Google, Microsoft y Apple, como represalia ante los constantes bombardeos estadounidenses en su contra.

También mencionaron compañías como Intel, Tesla, IBM y Boeing entre sus próximos objetivos. Recordemos que en el último ataque a buques mercantes en el Estrecho de Ormuz, Irán incendió un petrolero completamente cargado que se encontraba frente a las costas de Dubai.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó ayer con destruir las plantas de energía del país iraní si este mantiene su postura y continúa rechazando un acuerdo de paz y reabre el estrecho, una vía vital para envíos mundiales de petróleo.

Cabe destacar que los precios del petróleo crudo incrementaron una vez más tras el ataque al petrolero, mismo que podía transportar alrededor de 2 millones de barriles de petróleo, es decir un valor de más de 200 millones de dólares a precios actuales.
La situación ha afectado a la administración de Trump en demasía, siendo los precios de la gasolina en el territorio americano un tema de preocupación actual que ha comenzado a resentir las finanzas de los hogares estadounidenses.