El conflicto en Medio Oriente se intensificó este fin de semana luego de que Israel y Estados Unidos lanzaran ataques contra Irán, en lo que ambas naciones describieron como una acción preventiva.
Desde la década de los noventa, Israel ha sostenido que Irán se encuentra en proceso de desarrollar armamento nuclear, postura que ha mantenido como eje central de su política de seguridad. En días recientes, Washington dio respaldo a una ofensiva militar dirigida contra objetivos en territorio iraní, incluida la capital, Teherán.
Durante los ataques, medios regionales reportaron la muerte de un alto líder religioso iraní, hecho que incrementó la tensión en la zona. Mientras tanto, Irán ha respondido con acciones militares que continúan en desarrollo.
Hezbolá interviene y crece la tensión
La situación escaló aún más tras la intervención del grupo chií libanés Hezbolá, en el Líbano, aliado de Irán. Luego de los ataques en territorio iraní y la muerte del líder religioso, el movimiento anunció represalias contra Israel.
En respuesta, Israel bombardeó posiciones en Líbano, marcando el primer intercambio directo con Hezbolá desde el inicio de la ofensiva a gran escala de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Hezbolá confirmó haber lanzado ataques contra territorio israelí, lo que amplía el conflicto y aumenta el riesgo de una confrontación regional más amplia.