Lo que sería un evento para proyectar orden y unidad dentro de MORENA terminó llamando la atención por los ajustes de último momento. Y por una presencia inesperada: la de Jorge Ramos.
La conferencia, encabezada por figuras políticas en Baja California, comenzó con retraso y con una serie de cambios en la organización del presídium. Sillas que se movían, nombres que se agregaban y otros que desaparecían marcaron el arranque del encuentro.
Un lugar que no estaba previsto
De acuerdo con la planeación inicial, el nombre de Jorge Ramos no figuraba en la distribución del presídium. Sin embargo, minutos antes de iniciar, el acomodo cambió y el exalcalde de Tijuana terminó ocupando un lugar sin contar con identificación oficial o “personificador”.
El reacomodo fue así: a minutos de iniciar, se integraron al presídium la alcaldesa de Ensenada, Claudia Agatón, el alcalde de Tecate, Román Cota, y la alcaldesa de Rosarito, Rocío Adame. Todos llegaron, incluyendo un colado: Jorge Ramos, quien, representando al Partido Verde Ecologista de México, ocupó el asiento originalmente destinado al diputado federal Armando Samaniego.
La presencia de Ramos, más que protocolaria, pareció producto de los ajustes de último momento, lo que lo hizo destacar entre los asistentes.
El momento clave
La escena se volvió más evidente cuando algunos de los participantes originales tuvieron que reacomodarse o incluso ceder su lugar. En medio de ese movimiento. Ramos logró posicionarse en el espacio principal, reforzando la percepción de que su participación no estaba contemplada desde el inicio.
El episodio también reavivó comentarios sobre su trayectoria política. Tras su paso por el PAN, Ramos se integró al PVEM, aliado de Morena, lo que ha generado cuestionamientos por su cercanía actual con un grupo al que anteriormente criticó.