Este miércoles, la jueza federal de distrito Trina Thompson, impidió que el gobierno dirigido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diera fin a las protecciones que detienen la deportación de miles de migrantes provenientes de Honduras, Nepal y Nicaragua.
De acuerdo con la funcionaria, las razones brindadas por el gobierno para terminar con el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) no fueron suficientes, destacando que no consideraron las condiciones adecuadas para regresar a ciudadanos de dichas naciones.
Además, la jueza citó declaraciones de Trump y de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, donde retrataban a los migrantes como criminales, afirmando que se trataba de un estereotipo y solamente perpetuaban las creencias discriminatorias.
Recordemos que el TPS detiene la deportación y apoya con permisos de trabajo a personas que ya están en Estados Unidos si sus países de origen sufren un desastre natural, un conflicto armado u otro evento extraordinario.
Según datos del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, el programa da refugio a unos 72 mil hondureños, 13 mil nepalíes y al menos 4 mil nicaragüenses.