El sueño mundialista de la selección mexicana terminó este domingo 5 de julio en un duelo cardiaco ante Inglaterra. En el minuto 36 y 38, el jugador Jude Bellingham hice un doblete decisivo ante México que aunque hizo sentir angustia de inmediato, al mismo tiempo levantó el coraje del conjunto mexicano, haciendo que Quiñones metiera el primer gol a favor de México.
Posteriormente el tercer gol de Inglaterra lo convirtió Harry Kane por la vía del penal en el segundo tiempo. Por otro lado, Raúl Jiménez anotó un penal tras la falta de Harry Kane sobre Brian Gutiérrez dentro del área inglesa. Después de que el árbitro revisara la acción en el monitor del VAR, se dictaminó la pena máxima. Jiménez cobró con calma desde los once pasos, engañando por completo al portero Jordan Pickford para poner el 2-3 parcial en el partido.
El Estadio Ciudad de México (Estadio Azteca) lució un lleno total, donde la afición mexicana empujó al tricolor hasta el último segundo en este cruce de octavos de final, despidiendo al equipo entre aplausos por el esfuerzo mostrado ante una de las potencias del torneo.