El líder supremo iraní, Alí Jameneí, desde 1989, habría muerto el 28 de febrero de 2026 tras un ataque militar conjunto de Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos en territorio iraní, según declaraciones de autoridades estadounidenses e israelíes y varios medios internacionales.
De acuerdo con reportes difundidos por gobiernos aliados y otros medios internacionales, Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva aérea masiva contra instalaciones militares y nucleares iraníes. Uno de los objetivos fue el complejo donde se encontraba Jamenei en Teherán, funcionarios iraelíes y el presidente Donald Trump confirmaron su muerte tras el bombardeo directo, horas más tarde la televisión iraní hizo oficial la información.
La muerte de Alí Jameneí: Un hecho histórico
El fallecimiento de Alí Jameneí representaría un hecho histórico no solo para Irán sino para el equilibrio político de Medio Oriente y la geopolítica mundial. Durante más de tres décadas, Jamenei fue la figura más poderosa del país y concentró la autoridad religioosa, militar y estratégica del Estado iraní.
Su liderazgo estuvo marcado por controversia y un amplio rechazo. Organismos de derechos humanos y gobiernos occidentales lo responsabilizaron durante años de sostener un sistema político considerado autoritario, caracterizado por restricciones a la libertad de expresión, persecución de opositores y el uso de fuerzas de seguridad para contener protestas masivas.
Asimismo, las estrictas normas sociales impulsadas bajo su mandato, incluyendo la aplicación obligatoria de códigos religiosos y limitaciones a los derechos de las mujeres y minorías, generaron críticas constantes tanto dentro como fuera del país. Este hecho podría significar el comienzo de una etapa impredecible para el futuro del país.