Mode Orozco, el reconocido muralista tijuanense ha realizado una intervención urbana dedicada al futbolista Gilberto Mora, joven jugador que se ha posicionado como una de las promesas más visibles del fútbol mexicano.
Bajo la palabra “ORGULLO”, escrita en mayúsculas, el muralista tijuanense Mode Orozco retrató al mediocampista de Club Tijuana portando la camiseta de la Selección Mexicana. La obra, ubicada en la zona de la Garita de San Ysidro, no solo capta la mirada de quienes cruzan la frontera, sino que encapsula un momento preciso: el ascenso de una nueva figura del futbol nacional nacida en esta ciudad.

Con más de tres décadas de trayectoria, Orozco volvió a intervenir el espacio público con una pieza que dialoga directamente con la actualidad deportiva. El mural fue concluido justo después del triunfo de Xolos 3-1 ante Pachuca, partido en el que Mora abrió el marcador, reforzando la narrativa que el artista buscaba capturar: la consolidación de un referente.
El proceso creativo fue breve pero intenso. Durante dos jornadas de ocho horas, el artista dio forma a la imagen, partiendo primero de una idea conceptual más que del personaje mismo. “La palabra es muy importante porque de ahí nace toda la idea; incluso surge antes que el jugador”, explicó.
En un tono cercano al pulso emocional de la afición —casi como si se tratara de un presagio futbolero—, Orozco reflexionó sobre el significado de la obra y el momento que atraviesa el club y sus jóvenes figuras:
“Más allá de lo futbolístico o lo comercial, lo más importante es el orgullo que representa para la ciudad. Hace años no teníamos un referente así, no solo aquí sino en el país, y eso tenía que quedar plasmado para la historia. Es motivación, es pasión… y demuestra que siempre podemos ganar. Ya lo hemos vivido, ya ganamos una copa, pero ahora hay una nueva generación que viene fuerte y que puede llevar esto aún más lejos”.

El mural también mira hacia el futuro. Para su autor, Mora no es un caso aislado, sino parte de una camada de jóvenes talentos que comienzan a consolidarse en el futbol mexicano, proyectando a Tijuana como semillero.