Durante la conferencia matutina del 6 de enero, un momento inesperado llamó la atención: Ivanna, una niña de tercer grado de primaria, pidió la palabra para preguntar a la presidenta Claudia Sheinbaum por qué ya no se permiten dulces en las escuelas del país.
La inquietud surgió ante la política implementada el año pasado, cuando el Gobierno de México prohibió la venta de comida chatarra en centros educativos como parte de una estrategia nacional para mejorar la salud infantil.
Cabe resaltar que, como parte de la conmemoración del Día de Reyes, la conferencia matutina abrió un espacio especial para que niñas y niños asistentes pudieran formular preguntas directamente a la presidenta.
La explicación de la presidenta
Sheinbaum respondió de manera clara y esplicó que la medida busca evitar problemas de salud a largo plazo:
“Los dulces en exceso hacen mucho daño. Son ricos, pero hacen mucho daño. De pequeñita, parece que no, pero conforme vas creciendo te puede dar diabetes, hipertensión y muchas enfermedades”.
La presidenta añadió que el objetivo es fomentar hábitos saludables desde edades tempranas para disminuir el riesgo de enfermedades crónicas en la vida adulta.
El intercambio entre Ivanna y la presidenta destacó dentro de la conferencia por su tono espontáneo. Ivanna también preguntó a la mandataria que si qué le habían llevado los reyes a ella a lo que contestó: “a ustedes… la alegría de la mañanera”.