Para buena parte de la comunidad gamer mexicana, el nombre de José Armando Fernández Samaniego ya no está asociado con iniciativas para impulsar la tecnología o la economía digital. Por el contrario, se convirtió en el rostro de una propuesta que buscó cobrar más impuestos a los videojuegos. Lo anterior utilizando un argumento que durante años ha sido desacreditado por la evidencia científica: que los videojuegos generan violencia.
Aunque la iniciativa nunca terminó por concretarse, el episodio dejó una profunda molestia entre jugadores. Así como entre creadores de contenido y parte de la industria nacional del gaming. Hoy, mientras el diputado aparece como uno de los perfiles mejor posicionados de Morena rumbo a la alcaldía de Mexicali, esa polémica vuelve a colocarlo bajo los reflectores.
El impuesto que encendió a toda la comunidad gamer
En 2025, Samaniego defendió un impuesto adicional del 8% para videojuegos con contenido violento o dirigido a adultos.
Desde la tribuna aseguró:
“Gravamos a los videojuegos violentos con contenido para adultos y no es ningún tipo de censura, es justicia social. Quien genere adicciones y violencia a través de la pantalla también debe contribuir con el Estado…”
Ese discurso fue suficiente para convertirlo en uno de los políticos más criticados por la comunidad gamer. La razón fue sencilla: durante décadas, investigadores de distintas partes del mundo no han encontrado evidencia concluyente de que exista una relación causal entre jugar videojuegos y cometer actos violentos. Mientras que el diputado utilizó precisamente ese argumento para justificar un nuevo impuesto.


“Si pagas 400 pesos, puedes pagar 430”
Si las críticas ya eran fuertes, una frase terminó por incendiar las redes.
Al defender el gravamen, Samaniego afirmó que:
“Una persona que paga $400 puede pagar $430.”
Para miles de jugadores, el comentario evidenció un desconocimiento del mercado de los videojuegos, donde un solo lanzamiento puede costar más de mil pesos y donde los consumidores ya pagan impuestos por cada compra.
Hasta los desarrolladores levantaron la voz
La molestia no quedó únicamente entre jugadores.
Después de que nuevas encuestas colocaran a Samaniego al frente de las preferencias rumbo a la alcaldía de Mexicali. La Asociación Mexicana de Entretenimiento Interactivo VideojuegosMX (GDMEX) publicó un posicionamiento en el que llamó al diálogo con el legislador y recordó la importancia de construir políticas públicas con base en información técnica y científica, no en prejuicios sobre los videojuegos.

Samaniego intenta matizar su postura
Tras la polémica, el diputado envió un derecho de réplica en el que aseguró que el impuesto no era una iniciativa personal, sino una propuesta del Ejecutivo Federal. También reconoció que faltó acercamiento con la comunidad gamer y afirmó que los videojuegos “no son culpables de la violencia”.
Sin embargo, para muchos jugadores el daño ya estaba hecho. Más allá de quién redactó la iniciativa, lo que permanece en la memoria de la comunidad son las intervenciones públicas en las que el diputado defendió el gravamen y vinculó los videojuegos con la violencia. Esa es la razón por la que, cada vez que su nombre aparece en una encuesta electoral, la polémica vuelve a encenderse.