La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aclaró que la reforma para reducir la jornada laboral no contempla otorgar dos días de descanso. El cambio se centra en cumplir la demanda histórica de las y los trabajadores: pasar de 48 a 40 horas semanales sin afectar el salario.
Con la reforma, la jornada laboral anual de las y los trabajadores en México disminuirá de 2,207 a alrededor de 2,000 horas en promedio. Esto representa una reducción aproximada del 10.35 por ciento, con el objetivo de mejorar las condiciones laborales y el equilibrio entre trabajo y vida personal.
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Lo que dijo Sheinbaum
Durante su posicionamiento, la presidenta explicó que la exigencia principal siempre fue la jornada de 40 horas. Señaló que el gobierno cumple con esa demanda y subrayó un punto clave: la reducción no ocurre a costa del salario. En sus palabras, se garantiza que el ingreso se mantenga aun con menos horas de trabajo.
Sheinbaum reiteró que la prioridad de la reforma radica en proteger el ingreso de las y los trabajadores. Además, destacó que el cambio responde directamente a una demanda del sector laboral y que el gobierno avanza para cumplirla sin afectar la economía familiar.
Qué no incluye la reforma
Finalmente, la presidenta dejó claro que la medida no incorpora dos días de descanso adicionales. El eje de la reforma se mantiene en reducir la jornada a 40 horas semanales, asegurar el salario y fortalecer los derechos laborales, sin modificaciones extra en los días de descanso.