Las recientes declaraciones del rey de España, Felipe VI, generaron un fuerte eco en redes sociales (fue tendencia en X el día ayer) y en el ámbito político, luego de que reconociera que varios hechos ocurridos durante la conquista “no son motivo de orgullo”.
El posicionamiento fue interpretado como un gesto poco común desde la monarquía española. Especialmente, en un contexto donde durante años se discute la necesidad de reconocer los abusos cometidos en ese periodo histórico.
Un tema que viene desde el gobierno de López Obrador
Cabe recordar que fue durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador cuando se solicitó formalmente a España una disculpa por los hechos ocurridos durante la conquista.
En aquel momento, la petición no obtuvo respuesta oficial, lo que provocó un enfriamiento en la relación entre ambos países. El tema ha continuado presente en la agenda bajo el actual gobierno de Claudia Sheinbaum, quien retomó el diálogo desde una perspectiva diplomática.
Sheinbaum reconoce el gesto y no descarta invitación
Tras las declaraciones del monarca, la presidenta señaló este martes que se trata de un acercamiento que debe reconocerse. De la misma manera, destacó que anteriormente ni siquiera se había respondido a la carta enviada por el gobierno mexicano.
“Es un acercamiento del Rey que reconocemos. Ahora, primero, el gesto del Rey de ir a la exposición de las mujeres indígenas que envió México a España y después su declaración”, expresó.
Ante este nuevo escenario, Sheinbaum indicó que analizará la posibilidad de invitar al rey Felipe VI a México, aunque señaló que la decisión aún está en evaluación.
Reacciones en España
Las declaraciones del monarca también provocaron críticas por parte de sectores de la derecha española, quienes cuestionaron que se reconozcan estos hechos históricos.