La creciente cantidad de perros rescatados en situación de abandono o maltrato ha rebasado la capacidad de los refugios en Tijuana. Ante este panorama, asociaciones protectoras de animales hacen un llamado a la ciudadanía para convertirse en hogares temporales, una alternativa que permite brindar un espacio seguro a los animales mientras encuentran una familia definitiva.
Actualmente, el Centro de Control Animal de Tijuana, uno de los refugios con mayor capacidad en la ciudad, puede albergar únicamente alrededor de 100 perros. Por lo que cada adopción o hogar temporal representa una nueva oportunidad para rescatar a otro animal.
¿Qué implica ser un hogar temporal?
Contrario a lo que muchas personas creen, quienes ofrecen un hogar temporal no tienen que hacerse cargo de todos los gastos del animal.
Las asociaciones civiles proporcionan alimento, cama, juguetes e incluso medicamentos cuando son necesarios. La principal labor del voluntario consiste en ofrecer un ambiente seguro donde el perro pueda recuperarse, socializar y prepararse para su futura adopción.
Paola Rivera, integrante de Voluntarios TJ, invitó a más personas a sumarse a esta iniciativa.
“Ser hogar temporal es una forma de salvar vidas”, expresó.
Ayudan a liberar espacio para nuevos rescates
Viviana Virrey, representante de Fundación Lele, explicó que los hogares temporales son fundamentales para evitar la saturación de los refugios y mejorar la calidad de vida de los animales rescatados.
Además de brindarles atención y estabilidad, esta modalidad facilita que los perros lleguen mejor adaptados a sus futuros hogares.
Las adopciones también hacen la diferencia
Durante una jornada de adopciones organizada en una plaza de la zona de Otay, el Centro de Control Animal logró encontrar un hogar para uno de sus perros, lo que permitió liberar un espacio para recibir a otro animal en condición vulnerable.
El evento también dejó resultados positivos para otras organizaciones. Voluntarios TJ concretó la adopción de dos gatos, mientras que Patitas Firmes consiguió que tres perros encontraran una nueva familia.
Además de las asociaciones protectoras, participaron emprendedores locales con productos y accesorios para mascotas, promoviendo la adopción responsable y el bienestar animal en Tijuana.