¿A qué vino realmente a Baja California y Sonora el presidente Andrés Manuel López Obrador? El Presidente pisa tierra nuestro Estado en el penúltimo día del periodo de registro de las candidaturas por los cargos locales y estatales, y los que faltan son justamente los de la Coalición Juntos Haremos Historia que integran el PT, MORENA, Transformemos y Partido Verde.
¿Vino a robarle reflectores a Jaime Bonilla, a matizar las críticas en contra de él o a meterlo en cintura?
Quizá vino, con el pretexto de la seguridad, para mandar señal al Congreso del Estado para que reformen la Constitución local y dejen en 5 años la gubernatura.
O para mandar un mensaje político a los magistrados del Tribunal Federal de Justicia Electoral, que mañana definirá si la gubernatura de 2 años o si la deja en 5 años, como lo impuso el Tribunal de Justicia Electoral del Estado de Baja California.
El presidente de este país vino a encabezar una rueda de prensa pero también a incendiar el Estado políticamente hablando, a ponerse en los titulares de los medios de comunicación y redes sociales. Vino a una campaña perdida, derrotada, errática y mal operada por sus delfines.
No lo reconoce, pero lo perjudica pues ya terminó su luna de miel con el pueblo y ahora sí le reclaman, le abuchean, lo interceptan, lo evalúan. Mucho va a contar en esto nuestro Estado.
Nos viene a decir que bajó el IVA, lo cual es totalmente falso, porque la mayoría de las empresas no aplicaron al SAT, tampoco bajó la gasolina y mucho menos vemos los beneficios de esa Cuarta Transformación.
López Obrador viene a salvar una campaña porque ni actos públicos de obras vino a presentar a Baja California, mucho menos a revisar el “Frankenstein” lo que llama Zona Libre.
Debería explicar las formas del proceso interno de MORENA BC, las candidaturas que son reclamadas por dedazo, la más grande y pronta desilusión de un gobierno emanado de la izquierda.
Todas las mañanas, nos declara que esta Cuarta Transformación es la renovación de la vida pública, pero está a punto de solapar funcionarios que pondrían en duda su propio proyecto.
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