Un velero de origen estadounidense quedó varado el pasado fin de semana en Playas de Tijuana, tras ser arrastrado por las corrientes marinas. La embarcación, bautizada como “Karma”, encalló en la arena a la altura de la Cañada Azteca y, hasta el momento, no ha podido ser devuelta al mar.
Su dueño, un ciudadano norteamericano llamado Sal, se encuentra solicitando ayuda para remolcarla de vuelta al agua o, como alternativa, ofrece venderla por 50 mil dólares.
El incidente no ha pasado desapercibido; el barco blanco, que permanece inclinado en la orilla, se ha convertido en una atracción visual para locales y turistas. Muchos de los que pasean por la zona aprovechan el inusual escenario para detenerse a observar y tomarse fotos junto al “Karma”, transformando el lugar en un punto de interés improvisado en la costa.