Un avión privado con 9 pasajeros a bordo se estrelló este domingo 1 de noviembre en una zona residencial del condado de Palm Beach, Florida, provocando una enorme explosión y acabando con la vida de todos sus ocupantes.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) confirmaron el inicio de una investigación al respecto.
Hasta el momento, la FAA informó que la aeronave había despegado desde el Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, con destino a Bahamas. El portal ADS-B destacó que de un minuto a otro el avión perdió cerca de 8 mil 230 metros de altitud y posteriormente se interrumpieron los datos de vuelo.
El impacto ocurrió a unos 6.4 km. al sur del Aeropuerto de West Palm Beach. El impacto provocó una explosión de grandes dimensiones, dejando un enorme cráter en el pavimento, a pocos metros de las viviendas habitadas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encontraba justo en esa área, sin embargo había abandonado el lugar a bordo del Air Force One apenas una hora antes.