Más de 4 mil 143 metros cúbicos de residuos fueron retirados de cárcamos, tuberías y colectores de Tijuana durante los primeros ocho meses del año, como parte de las labores de mantenimiento que realiza la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) para mantener en funcionamiento la infraestructura sanitaria de la ciudad.
Mónica Vega Aguirre, directora general de la CESPT, explicó que estos trabajos se realizan de forma permanente en distintos puntos de la ciudad y se refuerzan ante la temporada de lluvias.
“El mantenimiento sanitario no comienza cuando llueve, sino que lo realizamos todo el año y ahora lo reforzamos para conservar la capacidad de cárcamos, tuberías y colectores, reducir riesgos y responder con mayor rapidez donde sea necesario”, afirmó.



Con el paso del tiempo, la tierra, la arena y el lodo se depositan en el fondo de la infraestructura sanitaria, mientras que la basura, las grasas, las toallitas húmedas y otros residuos pueden obstruir el paso de las aguas residuales. Retirar estos materiales permite recuperar espacio y mejorar el flujo dentro de las instalaciones.
Del volumen total, 2 mil 330 metros cúbicos fueron extraídos de cárcamos, instalaciones encargadas de recibir y bombear las aguas residuales, mientras que mil 813 metros cúbicos se retiraron de tuberías y colectores.
Los trabajos han incluido puntos importantes para el manejo de las aguas residuales, entre ellos la planta de bombeo PB1 y los cárcamos Los Laureles y El Matadero, además de colectores ubicados en diferentes sectores de Tijuana.


La CESPT llama a la población a no arrojar basura, grasas, toallitas húmedas ni otros residuos al drenaje, así como a mantener cerradas las tapas de los pozos de visita, ya que abrirlas para desalojar agua de lluvia puede provocar obstrucciones y saturar la infraestructura sanitaria.