La tensión política entre Estados Unidos, Israel e Irán no ha parado y ahora hasta China se ha visto involucrada. Este lunes 13 de abril un bloqueo naval dio inicio a las 8 de la mañana, según el Mando Central (CENTCOM), el objetivo principal es impedir el acceso y salida de buques a puertos iraníes.
A menos de 24 horas de iniciada la operación, el Ministerio de Defensa de China lanzó un mensaje contundente. El ministro Dong Jun afirmó que el gigante asiático no detendrá sus operaciones comerciales ni energéticas con Teherán. “El Estrecho de Ormuz está abierto para nosotros”, sentenció, advirtiendo a la administración de Donald Trump que cualquier intento de obstruir sus embarcaciones será considerado una violación a tratados internacionales.
A pesar de la vigilancia de la Armada estadounidense, datos de tráfico marítimo revelan que diversos buques han comenzado a salir de los puertos iraníes en el Golfo Pérsico durante este martes, desafiando directamente el cerco naval. Estos movimientos confirman que los operadores comerciales están ignorando las advertencias de Washington, amparados en el respaldo político de Pekín y la necesidad de mantener el flujo energético.
Esta postura pone al Pentágono en una encrucijada táctica, ya que China es actualmente el mayor comprador de crudo iraní, con importaciones que rondan los 1.5 millones de barriles diarios. El desafío ya provocó una sacudida en los mercados, donde el precio del barril Brent superó los 100 dólares ante el temor de que el bloqueo derive en un enfrentamiento militar directo en altamar.
Por su parte, la Casa Blanca ha reiterado que el cerco es estricto y busca asfixiar financieramente al régimen de Teherán tras el colapso de las negociaciones de paz. Sin embargo, con petroleros saliendo de las terminales y el respaldo explícito de potencias asiáticas, el CENTCOM enfrenta el dilema de aplicar la fuerza o permitir excepciones que debilitarían la estrategia de presión de la administración Trump. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con cautela una de las mayores crisis de navegación en el Golfo de las últimas décadas.