La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, celebró recientemente la aprobación de la reforma constitucional propuesta por ella misma en donde obliga a los aspirantes a la presidencia o alguna gobernación estatal a renunciar a cualquier otra nacionalidad que no sea la mexicana.
Tras someterse a votación por el Senado la tarde de este miércoles, 30 de septiembre, se aprobó la iniciativa presidencial con 86 votos a favor, 42 en contra y 0 abstenciones.
“Cualquier ciudadano mexicano nacido en México o no puede tener muchas nacionalidades, pero si quiere ser gobernador o si quiere ser presidente solamente puede tener una nacionalidad (…) si quieres ser presidente de México, una bandera, un pueblo, una patria”, reiteró la mandataria.
Además, durante su conferencia de prensa matutina reiteró su defensa a la reforma al criticar que un presidente pueda ser capaz de “jurarle” a dos banderas, agregando que en caso de algún problema, la persona en cuestión a qué país en cuestión se animaría a defender.
Asimismo, aseguró que en “tiempos de injerencias” para el pueblo mexicano resulta fundamental que sus representantes más importantes solo tengan una nacionalidad.
Sheinbaum reafirmó que cualquier mexicano podrá conservar dos o más nacionalidades, señalando que la exigencia se limita a aquellos interesados en el poder ejecutivo federal y funcionarios estatales, contemplados en la reforma.
Cabe mencionar que estos cambios serán aplicables a partir del proceso electoral de 2028, sin afectar a quienes ya ejerzan alguno de esos cargos cuando la reforma esté en funcionamiento.