El running unió una vez más a dos países este domingo con la tercera edición de la Binational Race San Diego-Tijuana 2026, una carrera que reunió a corredores mexicanos y estadounidenses en un trayecto que cruzó una de las fronteras más transitadas del mundo y terminó en el Faro de Playas de Tijuana.
La salida fue en Las Americas Premium Outlets, en San Ysidro, California. De ahí, los participantes avanzaron por diferentes zonas del sur del condado de San Diego, pasaron a México por el puerto fronterizo San Ysidro-El Chaparral y llegaron a la costa tijuanense.
Hubo tres categorías: 21.1, 12 y 10 kilómetros. El medio maratón, la prueba principal, comenzó a las 6:50 de la mañana. Para muchos de los corredores, el reto físico fue solo una parte de la experiencia, pues en el camino también pesaron los lazos familiares, culturales y emocionales entre ambas regiones.
Al llegar a Tijuana, los atletas fueron recibidos con porras, aplausos y mariachi. El ambiente de fiesta hizo de la meta un símbolo de identidad y convivencia entre las dos comunidades.
Entre las historias de la jornada estuvo la de Claudia, nacida en Los Ángeles, California, de padres jaliscienses. Para ella, correr aquí fue una forma de honrar sus raíces mexicanas y de recordar a sus seres queridos.
“Aunque yo soy nacida en Estados Unidos, yo me siento mexicana cien por ciento. Mis padres, que están en el cielo, me están guiando y me están cuidando desde el cielo en esta carrera”, expresó.
También participó Ana, integrante de Puente Runners Los Ángeles, quien habló de las dificultades que vivió desde niña y de lo que significó para ella volver a correr en su tierra.
“Yo nací aquí, crucé la frontera, me atraparon 11 veces desde niña y poder regresar, correr en mi tierra”, relató.
La Binational Race San Diego-Tijuana cumplió su tercera edición con el objetivo de enviar un mensaje de amistad entre México y Estados Unidos.