El COVID-19 está comenzando a afectar nuevamente a distintas áreas de Estados Unidos, de acuerdo con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, las infecciones por COVID-19 están creciendo y es probable que con el paso de los días siga apareciendo en los 50 estados.
Pese a la tendencia, las autoridades dicen que los casos graves siguen siendo bastante raros y las visitas a urgencias relacionadas con COVID son “muy bajas”.
Según los datos, analizar las aguas residuales puede detectar la presencia del virus en una comunidad y puede detectar signos de infección incluso en personas que se sienten saludables. Actualmente son dos estados los que muestran signos de actividad viral elevada. Por un lado Hawái y Misisipi figuran como países con niveles moderados y el oeste y sur están experimentado niveles más altos de actividad que otras regiones.
Alabama, Alaska, California, Florida, Georgia, Oregón, Nevada, Texas y Washington tienen niveles “bajos” de COVID en aguas residuales, mientras que el resto de los estados están clasificados como “muy bajos”.
También han dado a conocer que a partir de este otoño habrá disponible una vacuna COVID-19 actualizada dirigida a la variante XFG prevalente.
Datos concretos de COVID en California
Al 1 de agosto, el 5.7% de las pruebas de COVID-19 en California dieron positivo, un aumento de cinco veces respecto al 1% reportado el mes anterior. En el último mes se registraron 4,799 casos confirmados y cerca de 960 hospitalizaciones; 15 personas murieron desde el 11 de julio.
A nivel nacional, las concentraciones de SARS-CoV-2 en aguas residuales subieron 106% en agosto comparado con julio de 2026, según WastewaterSCAN.