El empresario Gustavo Puffelis, director de InBcMex, empresa vinculada a Inbevco, reclama a PepsiCo y Poppi el pago de alrededor de 250 mil dólares por las pérdidas que atribuye al retiro de bebidas en tiendas H-E-B, afectaciones a su prestigio y a compensaciones pendientes después de que concluyó su contrato de distribución en México.
El reclamo se divide en dos conceptos. El primero corresponde a cerca de 90 mil dólares por los costos que H-E-B asignó al retiro de 19 mil 358 bebidas Poppi. El segundo suma alrededor de 70 mil dólares por cajas vendidas, inventario y otros conceptos relacionados con la terminación de la relación comercial, de acuerdo con documentos proporcionados por la distribuidora, aunado a los daños en el prestigio de la empresa tijuanense.


PepsiCo y Poppi fueron contactadas para solicitar su postura sobre los señalamientos y el cálculo de las compensaciones reclamadas. Al cierre de esta edición no habían emitido una respuesta.
Por su parte, Inbevco envió una carta dirigida a Ramón Laguarta, presidente y CEO de PepsiCo, empresario de origen catalán a quien se le solicitó atención sobre la situación.
Una empresa con más de tres décadas
Puffelis explicó que su trayectoria en el sector de bebidas comenzó en 1989, a partir de una asociación comercial con embotelladores de Seven Up que operaban en Jalisco y Colima.

De acuerdo con su relato, tras la salida de sus socios, decidió continuar de forma independiente y concentrar el negocio en el desarrollo de bebidas de nueva generación, conocidas en el mercado estadounidense como New Age Beverages.
Durante su trayectoria, dijo, su empresa ha participado en la distribución y desarrollo de marcas como Snapple, Red Bull, Vitamin Water, Voss Water y BodyArmor. También afirmó que tuvo relaciones comerciales con Coca-Cola después de que algunas de esas bebidas fueron adquiridas por compañías de mayor tamaño.
“Una empresa respetable en 100%, ética en todas sus operaciones”, dijo en referencia a Coca-Cola.
Actualmente, Inbevco se especializa en la importación, etiquetado, distribución y desarrollo de bebidas saludables, orgánicas, alcalinas y con probióticos.

Para el éxito de Inbevco, puntualizó Puffelis, ha sido crucial un equipo especializado con el que ha trabajado a lo largo del tiempo.
La empresa comenzó a representar a Poppi en México durante 2024. Según Puffelis, la marca tenía presencia en cadenas estadounidenses y despertaba interés entre grandes compañías del sector.

El fin del contrato
Inbevco distribuyó Poppi durante aproximadamente año y medio. La relación comercial terminó en agosto de 2025, dos meses después de que la empresa recibió la notificación de terminación del acuerdo.
La conclusión del contrato ocurrió después de que PepsiCo adquirió Poppi. Puffelis dijo que la compra de la marca no le sorprendió, pero sí el periodo otorgado para cerrar las operaciones en México.

“Usualmente yo me quedaba un año, dos años con Coca-Cola, me quedé con Vitamin Water dos años. Eso está documentado”, declaró.
El director de InBcMex señaló que en operaciones anteriores mantuvo la distribución de marcas durante periodos adicionales después de que fueron adquiridas por empresas multinacionales. En este caso, aseguró, el plazo de 60 días resultó insuficiente para atender pedidos, clientes, inventarios y compromisos con cadenas comerciales.
Puffelis sostuvo que Inbevco había invertido más de 250 mil dólares en la compra de bebidas, pago de impuestos, viajes, promoción y colocación de Poppi en el mercado mexicano.
“Nadie conocía a Poppi en México. Muy poquita gente decía: ‘Yo la conozco porque voy a Texas’. La labor de estar presencial y convencer a los clientes de que es un producto de calidad fue costosa”, afirmó.

La empresa reclama cerca de 70 mil dólares por conceptos relacionados con la terminación del contrato. Un documento elaborado por Inbevco registra una solicitud de 44 mil 335 dólares por 8 mil 867 cajas vendidas, además de aproximadamente 20 mil dólares correspondientes al inventario disponible y otras cantidades.
El retiro en H-E-B
La diferencia comercial aumentó después de que una tienda H-E-B detectó una lata de Poppi cuya fecha de consumo preferente ya había pasado. La cadena retiró las distintas presentaciones relacionadas con el producto, de acuerdo con la documentación entregada por Inbevco.

El reporte de retiro, fechado el 30 de abril de 2026, clasifica el caso como un asunto de calidad relacionado con la etiqueta o el envase. El documento no registra una alerta pública y establece que el producto debía quedar bajo resguardo para su recolección.
De acuerdo con la versión del empresario, el retiro ocurrió después de que un consumidor reportó una bebida cuya fecha ya había expirado.
“Me dijeron: ‘Lo vamos a destruir’. ¿Cómo que lo van a destruir? Pues el consumo preferente es de tal fecha que el producto está bueno”, recordó.
Los documentos revisados registran el retiro de 19 mil 358 piezas. Los cargos incluyeron el valor del producto, los costos por devolución, el trabajo realizado en las tiendas, impuestos y una cantidad por ventas que la cadena dejó de concretar.
“Ellos toman todo. Ellos no dicen una lata así, dos no. Todo”, señaló.
Puffelis calculó el total en aproximadamente un millón 549 mil pesos, equivalentes a cerca de 88 mil dólares, cifra que redondeó a 90 mil dólares dentro de su reclamación.
En lugar de destruir las bebidas, Inbevco gestionó su donación. Una carta fechada el 7 de mayo de 2026 señala que la expresión “Best Before” corresponde a la fecha de consumo preferente y que el producto era apto para consumo. El documento autorizó su entrega al Banco de Alimentos de Monterrey.
La disputa por las fechas
Puffelis reconoció que el contrato no fija un periodo mínimo de consumo preferente que el producto debía conservar al momento de su entrega. El acuerdo, explicó, solo señalaba que Poppi enviaría las bebidas con la mejor fecha disponible.
Sin embargo, aseguró que las órdenes de compra de Inbevco pedían mercancía con al menos un año de vigencia antes de la fecha de consumo preferente.
“Si tú la vendes en Estados Unidos y sabes que un Target la va a vender más rápido, pues mándale la fecha corta a Target, no me la mandes a mí”, declaró.
El empresario afirmó que las bebidas llegaron con un periodo restante de entre seis y siete meses. El proceso de importación, etiquetado, traslado y entrega a los centros de distribución puede tomar entre dos y tres semanas, mientras que el producto puede permanecer más tiempo en bodegas antes de su exhibición.

Puffelis también señaló que parte de la mercancía llegó con un formato de fecha distinto al utilizado de forma habitual en México. Según su versión, solicitó una carta en español y en inglés para explicar el sistema de identificación, pero no recibió el documento en ese momento.
La compensación pendiente
La segunda parte del reclamo corresponde al fin de la relación comercial entre ambas compañías.
Un memorando elaborado por Inbevco registra una reclamación total de 70 mil 160 dólares, integrada por las ventas realizadas, inventario remanente y otros conceptos asociados con la terminación del contrato.
El empresario sostuvo que la propuesta presentada por Poppi únicamente reconoce una parte de la cantidad reclamada.

“Están sacando 22 mil dólares, no sé de dónde. Ese número no existe”, afirmó.
Según la documentación mostrada por Puffelis, la distribuidora calcula que el monto correspondiente a 8 mil 867 cajas comercializadas asciende a 44 mil 335 dólares, mientras que la contrapropuesta considera aproximadamente la mitad.
Busca evitar tribunales
Puffelis afirmó que la empresa puede emprender acciones legales, aunque hasta ahora busca una solución directa con representantes de Poppi y PepsiCo.
“Yo quiero hacerlo de una manera correcta, negociada, sin llegar a los tribunales”, expresó.
El director de InBcMex indicó que la controversia también afectó la reputación comercial de la empresa ante algunos clientes, debido a que el retiro podía generar dudas sobre el manejo de las fechas y el control de calidad de los productos.
Añadió que la principal prioridad para Inbevco es resolver el reclamo relacionado con H-E-B y alcanzar un acuerdo respecto a las compensaciones pendientes.
“No porque seas una multinacional, vas a decir: voy a doblar las manitas ante el gigante de las bebidas”, concluyó.
