El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció recientemente sobre el anuncio de Toyota sobre el traslado de la producción de la Tacoma desde Baja California a la planta que mantiene en Texas, asegurando que se trataba de los resultados obtenidos a raíz de sus tarifas arancelarias.
Durante su participación en la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en Turquía, el mandatario señaló que la decisión de la empresa japonesa es fruto de “lo que logran los aranceles, cuando se usan correctamente”.
“Me llegó la noticia de que Toyota se está mudando de México a Estados Unidos y construirá una de las plantas de camiones y automóviles más grandes jamás construidas. Es asombroso”, compartió el republicano en su intervención.
Se trata de una inversión de más de 3 mil 600 millones de dólares, misma que ya ha dado de qué hablar en la entidad bajacaliforniana. Con ella, el fabricante de automóviles pretende abrir una segunda línea de ensamblaje de vehículos en la planta de San Antonio, Texas.
Pese a que Toyota no mencionó este factor en su anuncio, y afirmó que mantendrá la producción en Baja California, el presidente aseguró que esto era señal de que los aranceles estaban funcionando.
La compañía afirmó que la inversión creará 2 mil puestos de trabajo y añadirá 2.5 millones de pies cuadrados a las instalaciones, una mudanza que sucederá de forma gradual para 2030.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, declaró que el movimiento simplemente responde a una reestructuración global de la empresa y no a las presiones comerciales, e incluso reveló que pronto habrá una nueva inversión automotriz para el país.