El futuro político de Benjamin Netanyahu vuelve a estar en juego. Después de que su coalición perdiera la mayoría parlamentaria en las elecciones del pasado 27 de octubre, el presidente de Israel, Isaac Herzog, designó a Gadi Eisenkot para intentar formar el próximo gobierno del país.
La decisión, anunciada la noche del sábado 7 de noviembre, representa un importante revés para Netanyahu, quien ahora enfrenta la posibilidad de abandonar el cargo si su principal rival consigue reunir suficientes aliados en el Parlamento.
Sin embargo, el cambio de gobierno todavía no está asegurado. Aunque Herzog consideró que Eisenkot tiene mayores posibilidades de construir una coalición, el exjefe del Ejército deberá superar una serie de negociaciones políticas para conseguir el respaldo necesario.
Netanyahu pierde la mayoría y se abre la posibilidad de un cambio de gobierno
Las elecciones del 27 de octubre dejaron un Parlamento dividido y sin una fuerza política capaz de gobernar por sí sola. La coalición encabezada por Netanyahu pasó de controlar 68 escaños a solamente 53, mientras que el bloque opositor liderado por Eisenkot consiguió 48. Los partidos encabezados por representantes árabes obtuvieron los 19 lugares restantes.
En Israel, el gobierno necesita el respaldo de al menos 61 de los 120 integrantes del Knéset, por lo que ninguno de los principales bloques cuenta actualmente con los votos suficientes.
Esta situación coloca a Netanyahu en una posición complicada, ya que perdió la mayoría que sostenía a su coalición y ahora deberá observar cómo su principal adversario intenta construir una alternativa de gobierno.
Herzog decidió otorgar el mandato a Eisenkot después de consultar con los partidos representados en el nuevo Parlamento, tomando en cuenta la disposición de las agrupaciones árabes a respaldar al exjefe militar.
Gadi Eisenkot tendrá 28 días para conseguir una mayoría
Eisenkot recibirá formalmente el mandato este domingo 8 de noviembre y contará con 28 días para negociar con los partidos políticos y reunir los apoyos necesarios.
Si no consigue un acuerdo durante ese periodo, podrá solicitar al presidente una prórroga de dos semanas para continuar las negociaciones. El principal obstáculo será encontrar una fórmula que permita unir a agrupaciones con diferencias ideológicas importantes. Entre sus alternativas se encuentra negociar con los partidos árabes, buscar acuerdos con las fuerzas ultraortodoxas o incluso explorar un reparto de poder con Netanyahu.
Aunque los partidos árabes han mostrado disposición para apoyarlo, todavía existen dudas sobre la posibilidad de integrarlos a una coalición aceptable para todos los integrantes del bloque opositor.
¿Es realmente el final de Benjamin Netanyahu?
Por ahora, Netanyahu no ha perdido definitivamente el poder. Su futuro dependerá de la capacidad de Eisenkot para conseguir una mayoría parlamentaria y formar un gobierno.
Mientras su rival negocia, el primer ministro buscará evitar que las distintas fuerzas políticas alcancen un acuerdo que permita reemplazarlo.