El fenómeno de El Niño podría poner a prueba la infraestructura de miles de escuelas públicas de California este invierno, con riesgo de inundaciones, daños en edificios antiguos y cierres temporales de planteles, según advirtieron expertos y funcionarios de emergencia.
Las regiones del sur y centro del estado, junto con las zonas costeras, figuran entre las más vulnerables. Los pronósticos recuerdan lo ocurrido en marzo de 2023, cuando las tormentas obligaron a cerrar al menos 178 escuelas. Esta vez, los especialistas prevén lluvias torrenciales, deslaves, fuertes vientos y posibles inundaciones costeras, y alertan de que diques, sistemas de drenaje y edificios viejos podrían estar bajo mayor presión.
Un análisis de EdSource, medio especializado en educación, encontró que al menos 59 distritos escolares buscan la aprobación de bonos en las elecciones de noviembre para reparar o reemplazar techos que describen como deteriorados, dañados o con filtraciones. Algunos distritos, como Peninsula Union, en el condado de Humboldt, ya hicieron reparaciones urgentes y contemplan la enseñanza a distancia si el clima impide el acceso a la escuela.
Scott Borba, director ejecutivo de la Asociación de Distritos Escolares Pequeños de California, explicó que muchos planteles tienen edificios con hasta 75 años de antigüedad. Advirtió que un invierno muy húmedo empeoraría problemas que ya existen, como las goteras y la madera podrida.