Un gran jurado en Texas imputó formalmente al agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), acusándolo de agresión agravada con un arma mortal, esto tras atropellar a un inmigrante mexicano durante un operativo en Houston.
La víctima había sido identificada como Miguel Parra Hernández, un trabajador mexicano de 48 años de edad. El hombre llevaba varios años viviendo en Estados Unidos, no contaba con antecedentes penales ni tampoco orden de deportación vigente.
Su arresto se llevó a cabo en pasado 10 de octubre del 2026, cerca de Clay Road y la autopista, cuando el oficial acusado Mario Alberto Morales, conducía una camioneta Jeep Cherokee sin identificación, arrollando a Parra Hernández mientras intentaba huir a pie.
Por su parte, el fiscal del condado de Harris, Sean Teare, anunció cargos por agresión agravada en segundo grado con arma mortal, con evidencias basadas en videos y cámaras de vigilancia.
Por su parte, la defensa y un portavoz del ICE calificaron el hecho como un accidente o una “maniobra política”, mientras que la fiscalía asegura que el vehículo fue utilizado de manera intencional.