Se ha dado a conocer la inauguración de una instalación que fungirá como un espacio para que ambas naciones luchen contra el gusano barrenador, una plaga que amenaza al ganado, la vida silvestre y las economías agrícolas de ambos lados de la frontera. Se detalló que, al ampliar el uso de la tecnología de moscas estériles (un método comprobado que ya ayudó a erradicar esta plaga de América del Norte) se tomarán medidas decisivas para detener nuevamente su propagación. La inauguración de dicho espacio en Metapa, Chiapas, se llevó a cabo junto con la presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Agricultura de los Estados Unidos, Brooke Rollins.
Bajo el liderazgo del presidente Donald Trump, es una prioridad proteger las cadenas de suministro de los Estados Unidos, a nuestros productores agrícolas y nuestra seguridad económica. Por ello, el Departamento de Estado de los Estados Unidos hoy anunció que destinará cerca de 84 millones de dólares en nuevos recursos para apoyar estos esfuerzos. Estos recursos incluyen ampliar la producción de moscas estériles en el sur de México y fortalecer las medidas de prevención y respuesta, particularmente a lo largo de la frontera norte de México.

Lo que hacemos beneficia a nuestros dos países. Un brote de gran magnitud podría costarle al sector agrícola estadounidense más de 700 millones de dólares al año y generar pérdidas económicas cercanas a dos mil millones de dólares. Al combatir esta plaga aquí en México, también protegemos a los ganaderos estadounidenses, fortalecemos la seguridad alimentaria y contribuimos a proteger la economía agrícola integrada que genera empleos y brinda sustento a las familias de ambos lados de la frontera.
La cooperación que hoy impulsamos refleja el compromiso del presidente Trump y de la presidenta Sheinbaum de brindar soluciones concretas y resultados medibles. Al combinar experiencia, recursos e inversión, nuestros países enfrentan un desafío compartido de una manera que fortalece la seguridad, apoya a los productores y beneficia a nuestros pueblos.

Este esfuerzo demuestra una realidad sencilla: cuando los Estados Unidos y México trabajan juntos, logramos resultados tangibles para nuestros pueblos. En este caso, protegemos nuestras industrias agrícolas, fortalecemos la seguridad alimentaria y construimos un futuro más seguro y más próspero para ambas naciones.