Por Landare Pimentel
El Valle… la marca que todo el mundo quiso, y ahora pocos visitan.
El Valle tuvo su época de oro donde descubrió que la gente mexicoamericana, gringos y turismo selecto nacional venían, dejaban grandes propinas y pedían lo que fuera del menú sin fijarse en el precio.
Conclusión; hagamos un destino turístico que atienda a esa gente, y ¡PUM! Nace la Euforia por los viñedos, restaurantes, complejos y hoteles de súper gama que atendieron al turismo extranjero y nacional, porque no nos hagamos, todos los fines venía gente de CDMX, Guadalajara, Monterrey, Querétaro y en general de todo el país que podían y querían vivir esa experiencia “VALLE”, diría nuestro expresidente, gente “Fifí”.
Siempre que hay prosperidad, y más de ese tipo de turismo, el crimen tiene un espacio que defender o conquistar, y entonces se empiezan a ver cosas extrañas, balaceras, asaltos, inversiones “raras”, extorsión y más, noticias que llevan años apareciendo en medios y que si bien probablemente no afecte a todo El Valle, si la reputación en general.
Esto, sin olvidar los problemitas de agua que tiene el valle y conceptos que empezaron a atraer a otro tipo de turismo “binacional” que podía pagar la experiencia pero que venían al puro desmadre y descontrol, ambientes que a los “Fifí” pues no les gusta mezclarse, ambientes tipo discoteca más que experiencia de campestre.
Entonces, en el ¡boom! de su época era una máquina de hacer dinero; restaurantes con reservaciones a meses sin poder lograr, hoteles que no bajaban de 350 dólares la noche (los baratos) y una industria súper pujante, todo esto que fue hace contraste con lo que ahora pasa, todo lo contrario, encuentras habitaciones a precios nunca antes vistos, y los restaurantes lucen vacíos.
Pero lo más triste es que esta situación no lleva poco, se ha venido desmejorando desde hace algunos años, y lo que más impresiona de todo es esto es que quien puso la conversación en el ojo del huracán no fueron ni el gobierno ni los inversionistas de la zona, fue El Arturito, un “influencer” polémico, ácido y que como todos, no siempre tiene la razón, incluso puede llegar a ser tendencioso y jugar con los temas para causar polémica, este no fue la excepción, pero en sus publicaciones más reciente sobre El Valle NO se equivoca, y afortunadamente evidencia a nivel nacional la situación de El Valle.

¿Saben que es lo más irónico? Que muchos viñedos son de políticos y amigos de políticos, cosa que es más triste aún, porque con un poco de voluntad hubieran resuelto varios problemas.
El mercado local, el de los mortales, que no tenemos Jeeps, Land Rovers, escoltas, unidades blindadas y más… También consumimos ahí, pero modestamente, era algo que planeabas por darte el gusto o festejar un momento especial, pero seamos súper honestos… NO ÉRAMOS EL TARGET de ese producto turístico en específico, y eso NO lo hace un mal destino, por eso muchos de los que critican ahora los precios pues simplemente no nos alcanza, o no para hacerlo tan seguido, y eso tampoco es malo, es como reclamarle a Rolex, Porsche o Four Seasons por sus precios, porque definitivamente sí hay proyectos de mucho nivel en el valle.
Dónde sí le doy la razón a mucha gente es en que sí llegaban a “mugrosear” por cómo te veían o cuánto gastabas en el lugar, en lugar de conquistar y demostrar por qué del valor que se le asignaba a sus servicios.
Por otro lado hablemos de los oportunistas, “inversionistas” que se subieron al momento y ofrecían caca a precio premium, pero en todos lados sucede, ni me asusta, ni serán los últimos.
La delincuencia, la crisis económica, la violencia y los precios que obvio están enfocados en un segmento muy definido, hacen que hoy el Valle no esté en su mejor momento.
¿Como por qué vendría turismo a una zona conflictuada y cara cuando por el mismo precio pueden comprar experiencias en otras partes del mundo? ¿Qué debe hacer El Valle? ¿Cómo se reinventarán?
¿Se acuerdan de Tijuana en el 2006-2007 más o menos? Pues pasó lo mismo, y Tijuana se tuvo que reinventar, para mí ¡lo logramos! Con muchas dificultades pero se logró, ahorita tiene un mercado local y extranjero al que le ofrecemos basta cantidad de cerveza artesanal y un sinnúmero de restaurantes que nos permitieron tener una identidad distinta a la que teníamos antes de los años 2000’s, permitiéndonos no caer de la misma forma en momentos de crisis.

Otro tema que no podemos ignorar es que parece que siguen poniendo a personas sin oficio ni vocación en puestos clave de organismos y gobierno, se colocan a conveniencia y para obtener más poder o… simplemente aprovechar y beneficiar a amigos o a ellos mismos.
El valle no va a desaparecer, pero está sufriendo y está destinado a reinventarse, pero eso depende de los inversionistas serios, porque el gobierno lo veo complicado… tiene otras prioridades, otros datos.
Ahora no se asusten, Las Vegas está pasando por lo mismo y no podemos comparar la infraestructura. La crisis en muchos lados a nivel global está en su peor época, y esto históricamente es un ciclo, no es la primera ni última vez que sucederá, ni El Valle es una víctima aislada.
Entonces… ¿Qué pasa en El Valle? Sencillo… estrictamente se llama oferta-demanda. Hoy hay mucha oferta y poca demanda. Por lo que quieran, pero así es.
Entonces, sólo una cosa tiene afectada a El Valle, no, son muchos factores los que lo tienen ahorita así.
Por ejemplo, en la industria de turismo médico en Baja California literal decían “yo NO atiendo locales, son muy latosos, jinetean y no valoran”, escuché a varios decirlo, incluso se referían al turismo local como “chafa”, y presumían que sólo atendían extranjeros. ¿Qué pasó?, ahora ruegan por tener y conquistar un mercado local y obviamente recuperar a como dé lugar el extranjero, de igual forma están en proceso de reinvención.
El Valle es una joya y nunca va a desaparecer, pero sí dejará de improvisar, y se tendrá que organizar. El Valle no es un tema de hoy, tiene historia, identidad y valor real, ahí debemos enfocarnos, es parte de nuestra marca estado y debemos (cada quien como pueda y desde donde pueda) defender nuestro patrimonio.
Curiosamente mi consumo de alcohol es casi nulo, jamás me verán pedir una botella de vino, pero aun así me encanta ir a comer a Finca altozano, también disfruto desayunar en Doña Esthela, y por supuesto pasar por el clásico pastel de manzana de Mesón Leonardos. El Valle es vino, pero también es más que vino.

Esta joya de nuestro estado tiene para todos los presupuestos, hablar de que sólo son lugares caros es mentira, se habla de El Valle por lo que más se popularizó, y el segmento “premium” fue el que muchos años identifico a la zona, pero el Valle tiene para todos.
Deseo que El Valle se recupere, por el bien de todos, de quienes invierten ahí, quienes trabajan ahí, y por la identidad que representa a quienes nacimos en este estado.
Landare Pimentel. Consultor de empresas, autor del libro Diamante de Marcas Extraordinarias® y creador del Marketing Estructural®
Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad de su autor y no representan ni parcial ni totalmente la opinión de SanDiegoRed.