TIJUANA, B.C. – Ante el próximo escenario electoral y la creciente polarización política, Baja California enfrenta el reto de mantener el enfoque en su desarrollo económico y aprovechar las oportunidades que representa su posición estratégica como entidad fronteriza, consideró Armando Ríos Piter, director general de Warwick Intelligence.

Piter señaló que el proceso electoral en Baja California, al igual que en otras partes del país, estará marcado por la polarización y el surgimiento de nuevos perfiles políticos; sin embargo, advirtió que las campañas no deberían convertirse en una distracción para el sector empresarial ni para los gobiernos.
El especialista destacó que Baja California atraviesa un momento relevante en materia comercial, particularmente ante las revisiones anuales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), debido a la importancia de ciudades como Tijuana y Mexicali dentro de las plataformas de exportación de México.
En este contexto, consideró necesario profundizar la integración económica entre Baja California y California, así como identificar nuevas áreas de oportunidad para la entidad.
Entre los sectores con potencial mencionó la industria farmacéutica y la fabricación de chips, además de la posibilidad de atraer segmentos de producción que actualmente salen de China y otras regiones del sudeste asiático.
Ríos Piter resaltó que Baja California cuenta con elementos que pueden favorecer esta relocalización de inversiones, entre ellos su cercanía con Estados Unidos, mano de obra calificada y un bono demográfico que puede incorporarse a nuevas actividades productivas.
Respecto a las políticas implementadas por el gobierno de Estados Unidos, particularmente en materia comercial y migratoria, señaló que la relación entre ambas Californias requiere mayor coordinación y evitar que las diferencias políticas interfieran con la dinámica económica de la región.
“Caer en el pleito político es equivocado”, comentó, al considerar que empresarios y trabajadores de ambos lados de la frontera tienen intereses compartidos independientemente de sus posiciones partidistas.